Facultativos del Hospital General de Valencia quieren multiplicar por cinco la donación de córneas
El Servicio de Oftalmología del Hospital General de Valencia ha puesto en marcha un nuevo programa de donación de córneas, con la colaboración de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). En los últimos años se han producido importantes avances en el diagnóstico y tratamiento de la patología cornea y, según explica Enrique Cervera, jefe del Servicio de Oftalmología, «uno de los aspectos en donde se ha avanzado más es en el procedimiento de trasplante de córnea, pero el problema es la disponibilidad de órganos para ser trasplantados».
El Hospital General estaban realizando unos diez trasplantes de córnea al año, lo que generaba una lista de espera quirúrgica de un año aproximadamente, con este programa se prevé hacer unos 50 trasplantes al año. Por su parte, Ramón Calvo, adjunto de Oftalmología y coordinador de este programa, ha señalado que este nuevo programa de explantes comenzó en noviembre de 2016 y desde entonces «nuestra tasa de trasplantes realizados se ha multiplicado por cinco. Nuestro objetivo es que los pacientes en lista de espera quirúrgica para un trasplante no deban de esperar más de dos meses a finales de 2017».
La córnea es una capa transparente del ojo que es fundamental para la visión. La importancia de este tipo de trasplantes se debe a que la patología de la córnea (infecciones o enfermedades degenerativas) produce una importante pérdida de visión que, además, puede aparecer a cualquier edad. Las córneas son un tejido no vascularizado, que no tiene los criterios tan restrictivos que tienen otros órganos, por lo que pacientes que no son candidatos para una donación multiorgánica sí pueden serlo para la donación de córneas.
Gracias a este programa se ha comenzado a realizar un tipo de operación donde únicamente se trasplanta una capa de la córnea llamada endotelio y que es la encargada de mantener la transparencia corneal. «En aquellos pacientes que tienen dañada esta capa, pero el resto de la córnea está sana, este tipo de trasplante les permite una recuperación de la visión mucho más rápida (3 meses frente a los 12 actuales) y con una tasa de rechazo mucho menor (1% frente a un 10%)», añade Calvo.