20/05/2012
¿Qué es la obra “La escuela de la desobediencia”?
Cristina: La obra es una comedia de principio a fin, de hora y media, tenemos música en directo, con una viola de gamba, hay muy pocas personas que toquen la viola de gamba como lo hace Sofía Alegre y también nos acompaña una soprano magnífica que se llama Rosa Miranda. Esta obra está basada en dos novelas “L’Ecole des filles” y “Ragionamenti”. Paco Bezerra ha hecho una obra nueva que es contemporánea aunque se refiere al siglo XVII.
Cuéntanos un poco de qué va el argumento
María: Cuenta la historia de dos primas en un contexto del siglo XVII francés, una más mayor y otra más joven. Una de ellas recibe una carta pidiendo el ingreso en un convento, entonces su prima mayor coge a la chica para enseñarle unas cuantas cosas, intenta evitar que otros decidan por ella.
¿Cómo es la puesta en escena?
Cristina: Estamos en el escenario, a nuestro lado está la viola de Gamba y la soprano, y solas ante el peligro.
María: Es muy sencillo, es la habitación de Fanchon, en ese sentido es teatro puro y duro de actores, todo al servicio de nosotras y de la trama, está la habitación, una bañera, cuatro cojines, poco más.
¿Cómo lleváis el estar tanto tiempo en el escenario y que se centre en vosotras el espectáculo?
Cristina: Es un ejercicio buenísimo, es atletismo, como es el teatro. Es como cuando todos hemos sido pequeños y hemos dicho me cuentas un cuento, te lo cuento, me lo cuentas otra vez, pues nosotras hacemos eso, lo contamos. El atletismo es contarlo sin cambiar el texto y darle verdad cada día.
¿Es verdad que se levanta la gente del teatro y se va?
María: La historia está escrita por dos señores pero sobre todo por uno en el siglo XVII francés que le llevaron a la hoguera, imaginaros. Todavía se nos levanta gente del teatro, en esa época era un loco.
Habláis de la categoría humana de los que siguen encargados de nuestra educación ¿Creéis que actualmente hoy en día nos siguen marcando las pautas de lo que debemos ser y debemos hacer aquí en España en el 2012?
María: Pues sí, de alguna manera al final vives en una sociedad, en un país, y quieras o no te condiciona todo lo que está ocurriendo a tu alrededor, evidentemente en el 2012 y en el 3015 sí, se avanzará en una cosas, en otras se moverá para atrás y será siempre. Y sobre todo que a nivel social se sigan cuestionando tantas cosas, sobre la mujer, de lo que debe hacer, quedarse embarazada o no, así es el mundo en qué vivimos.
¿Cómo fue el momento en que os propusieron hacer este papel?
María: A mí me gustó mucho el tema por lo que estamos hablando ahora sobre la sexualidad femenina, y el hacer este homenaje a las mujeres, desde este punto de vista tan lúdico, tan elegante, desde el humor que es la escuela de la desobediencia. Sin tener todavía el texto completo me atrajo la idea, luego es verdad que me fue convenciendo el texto . El éxito que estamos teniendo responde a la interpretación de las actrices y de todo el conjunto pero de una partitura que está escrita maravillosamente como es “La escuela de la desobediencia”. Hay muchas cosas que te implican en el personaje, qué es lo que vas a contar, porque pienso que como mujer también hay un compromiso en esta función. De alguna manera tanto Cristina como yo teníamos que estar de acuerdo y comprometidas con lo que estamos diciendo. Nosotras hemos sido las primeras, ahora creo que se va a hacer en Grecia, pero de alguna manera pienso que las actrices que lo interpreten en el fondo tienen que estar muy de acuerdo con lo que está contando en está función.
Cristina: Yo recibí 29 páginas de texto, un texto no entero y dije qué ¡esto que es, no sé qué hacer! Luego me comprometí y se fue haciendo la función. Teníamos reuniones con el director y con el autor, es verdad que es una obra interpretada por actrices y dirigida por un hombre, entonces ellos nos dejaron espacio para opinar sobre lo que habían escrito, entonces empezamos a reflexionar sobre el deseo, la excitación como lo vive cada uno, entonces llegamos a la conclusión de que había que reescribir un poco, y fueron muy generosos en este sentido. Entonces ahí hay mucha compenetración entre hombre y mujer.
También se ve mucha complicidad entre María Adanez y Cristina Marcos
María: Sí en el escenario eso es fundamental, porque es un momento muy arriesgado, no solo estás interpretando a un personaje, sino que es un espectáculo vivo y te pueden pasar infinidad de cosas encima de un escenario, está bien saber que si te pasa algo nos ayudamos.